La Constitución de los EE.UU. contiene diez (10) enmiendas conocidas en conjunto como la Declaración de Derechos (Bill of Rights).
La Quinta Enmienda protege contra la autoincriminación, y da a una persona detenida el derecho de no hacer declaraciones que luego puedan ser usadas en su contra ante un tribunal.
Para proteger este derecho, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos desarrollo una advertencia que tiene que ser leída a toda persona que va a ser interrogada bajo custodia. La advertencia, conocida como “Miranda Rights” indica:
"Usted tiene el derecho a guardar silencio. Si usted rehúsa a permanecer callado, cualquier cosa que diga puede y será usada en su contra en un tribunal de justicia. Usted tiene el derecho a un abogado. Si usted desea un abogado y no puede pagarlo, un abogado será designado para usted antes de los interrogatorios policiales. "
Si la advertencia no se da antes de la interrogación, o bien si la policía continua la interrogación después que la persona detenida indica el deseo de consultar con un abogado antes de responder cualquier pregunta o hablar, las declaraciones hecha durante dicha interrogación no pueden ser utilizadas en su contra, son inadmisible en un tribunal.
Como indica la advertencia, si el sospechoso indica que quiere obtener la representación de un abogado pero no puede pagar el mismo, se le designara uno. El gobierno Federal mantiene un cuerpo de abogados que se dedican a representar a los acusados que no pueden costear un abogado por su propia cuenta.