Cuando usted compra un seguro para protegerse contra cualquier perdida, usted y la compañía que le proporcionara la cobertura están entrando en un contrato.
Las pólizas de seguros son contratos bajo los cuales una compañía acuerda a compensarlo financieramente por daños sufridos a causa de una pérdida fortuita o inesperada, según los términos de la póliza. En palabras simple, uste acuerda pagar una prima por determinado tiempo. A cambio de recibir esta prima, la compañía aseguradora asume el riesgo financiero si ocurre el evento anticipado por la cobertura. Si el evento no ocurre durante el tiempo que la póliza esta vigente, la compañía no tiene que responder; y se queda con las primas recibidas del asegurado.
Los contratos de seguros son complejos, y es importante leerlos detalladamente para entender cuales son los derechos del asegurado, cual es la responsabilidad de la aseguradora, y que hay que hacer para cobrar el beneficio que se ha comprado a través de estos contratos.
En la mayoría de los casos, estos contratos contienen cláusulas que requieren cierta acción por parte del asegurado en un tiempo determinado para recibir beneficios, por lo que tener por lo menos un conocimiento mínimo del contenido de la póliza puede ser sumamente importante en cuanto a hacer valer el contrato.
Cuando una aseguradora no cumple con su parte del acuerdo entonces hay que enforzar el mismo. Esto normalmente implica tener que recurrir a un abogado para asesoramiento y posible representación legal en contra de la aseguradora.