Generalmente, el derecho a apelar estas decisiones son otorgadas por un estatuto, una ley constitucional o un principio legal, según la ley aplicable al caso especifico donde se rinde la decisión. Cuando no hay derecho exactamente otorgado pero se provee un proceso de apelación por permiso, entonces se pide permiso para apelar.
En los Estados Unidos, el derecho de apelación existe en todos los niveles de los tribunales, sean estos estatales o federales, según lo que se desea apelar. La decisión de una corte o tribunal de primera instancia puede ser apelado al próximo nivel; y después al tribunal supremo del estado, en casos estatales; o al Tribunal Supremo de los EEUU (US Supreme Court) en casos federales.
Un tribunal de primera instancia es un tribunal de juicios. Es aquí donde se presenta evidencia, se rinde testimonio, y el juez hace una determinación (la decisión) en el caso.
A diferencia, en los tribunales de apelación no hay juicio como tal. Es un tribunal al cual se somete un argumento por escrito detallando las faltas o razones por las cuales la decisión del tribunal inferior debe ser anulada o revisada. También se puede someter un transcripción del juicio original, si es que hubo un taquígrafo presente durante el juicio; de lo contrario, el record que se le envía al tribunal de apelación consistirá únicamente de los documentos fichados con el tribunal inferior.
En la mayoría de los casos, según el caso en particular, puede haber un argumento por parte de los abogados de apelación ante el tribunal, donde el argumento se hace en vivo, en adición a los argumentos escritos.
El proceso de apelación tiene sus propias reglas en cuanto a tiempo y formato de documentos que serán sometidos al tribunal de apelación. Una vez que el tiempo designado por las reglas de apelación del tribunal particular, la decisión del tribunal inferior queda automáticamente validada.