En los Estados Unidos cada uno de los estados tiene sus propios para obtener la autorización de ejercer como notario.
Algunos estados requieren un curso de entrenamiento para asegurarse que los nuevos notarios entienden las responsabilidades impuestas por la ley. La tendencia nacionalmente es imponer este requisito. Incluso, algunos estados también requieren que un notario ya debidamente calificado, uno ya con experiencia, tome un curso de entrenamiento adicional cada cierto tiempo antes de renovar su comisión notarial.
Efectivo septiembre 2009, estos son los estados que requieren educación y un examen de algún tipo:
California, Colorado , Connecticut, Distrito de Columbia, Florida, Hawai, Louisiana, Maine, Missouri, Montana, Nebraska, Nevada, New York, North Carolina, Pensilvania, Utah, y Wyoming.
Junto con la aplicación se tiene que pagar una tarifa al estado por la comisión, incluyendo por renovaciones de la misma.
Además de cualquier requerimiento educativo, todos los estados requieren un “bond” o fianza. El costo es determinado por las compañías privadas aseguradoras que ofrecen este tipo de fianza y no hay tarifa específica que limite la cantidad a pagar.
Adicionado a estos costos, esta el costo del sello notarial y de cualquier otro requisito impuesto por el estado, como, por ejemplo, un libro de actos notariales que tenga que mantener cualquier notario (si es requerido por el estado que otorga la comisión).
Es importante recordar que, a diferencia de muchos países Latinos, el notario publico en los estados unidos no es un abogado; pero un abogado si puede ser notario publico.